Anécdotas en el trabajo (el mundo del automóvil). Parte 1
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En este anecdotario intentaré hacer una recopilación de los mejores momentos vividos (y sufridos) en el mundo del automóvil. Esos lapsus y situaciones que todos hemos padecido en alguna ocasión y ahora recordamos con una sonrisa.
Por muy increíbles que parezcan en algunos casos os puedo asegurar que todos están documentados y son casos REALES.
Espero que lo disfrutéis y que pongáis lustras propias anécdotas de vuestros trabajos...
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-En cierta ocasión un compañero de ventas nos comentaba que entró a trabajar en la empresa un nuevo comercial, que no había visto un coche en su vida, pero si que le ponía muchas ganas al asunto. Total que le llegó uno de los primeros clientes y le preguntaron que si el coche venía con alternador, o si era como antiguamente, con platinos.
El comercial, ni corto ni perezoso les dijo:
-“un momento”- y asomándose por el escape afirmó-“efectivamente, ya viene con alternador instalado”.
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-Tras comprar una garrafa de dos litros de aceite, nos vuelve un cliente bastante aturdido y confuso, pues dice que lleva desde hace dos horas para poner a nivel el aceite del coche.
El jefe de taller decide acompañar al cliente, y vuelve a los cinco minutos morado de la risa. Resulta que el cliente en vez de rellenar por arriba, el tapón de la tapa de balancines, estaba con un embudo chiquitito rellenando desde el conducto por donde se mete la varilla de nivel de aceite.
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-Otra de aceites... Nos llama una clienta desde una gasolinera, preguntando que cuanto aceite lleva su Hyundai Lastra. Tras decirla que aproximadamente lleva unos cuatro litros y medio, la mujer pone el grito en el cielo, que no puede ser... que estamos engañándola... que ella ya le ha echado dos garrafas de cinco litros por el tapón de llenado y que todavía se seguía colando el aceite para abajo del motor... La mujer pretendía llenar el motor hasta arriba de aceite.
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-Nos llama un cliente con un vehículo nuevo, que se ha quedado tirado tras haber hecho a penas 300 kms. El jefe de taller mandó a un mecánico en servicio de urgencia para atender a este hombre, y tras llegar donde estaba el coche y hacer un par de comprobaciones, ve que el coche está sin una gota de gasolina. Así que le pregunta al cliente que si no había visto ninguna luz en el cuadro, y que si no le había echado gasolina al coche. A lo cual le contestó muy ofendido el señor:
-“Oiga, es que a mi no me toca hasta los 10.000 kms. Que lo pone en el librito que me dieron sus compañeros...
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-Un cliente nos compra dos juegos de lápiz de retoque, y horas después nos llama para preguntar como se hace exactamente, que cree que lo ha utilizado mal. Tras explicarle el uso de estos pequeños pinceles nos pregunta si se le puede aplicar una segunda capa de pintura, y añade...-“es una pequeña superficie, ¡¡¡de unos 30 por 10 centímetros!!!”
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-Nos llama una clienta para preguntar si existe algún tipo de pintura para su MG ZR, pues dice que tiene unos arañazos. Tras comentarle que existen lápices de retoque y darle precio de ellos, nos pregunta que como podría quitar el resto de cagadas de pájaro sin rayar el capo. Después reinvestigar un poco la mujer confesó de plano... quitaba las cagadas con un destornillador.
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-En otra ocasión viene un cliente que nos compra un faro antiniebla para un Rover 25. A los veinte minutos viene hecho una verdadera furia. Dando gritos y diciendo que esto es una mierda de marca, que el faro que le hemos vendido no funciona, que si tal que si cual... Tras calmarle un poco y hacerle entrar en razón se le pregunta... ¿Usted le ha puesto la bombilla al faro?... Tras ponerse blanco, agachó la cabeza, pidió perdón y se fue sin decir ni mu.
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-Me comenta mi compañero de recepción que le ha llamado una clienta algo preocupada por el tema de los limpiaparabrisas de su coche.
-Es que no me limpian bien, y estoy preocupada. Usted cree que si los levanto ¿limpiarían mejor?.
Increíble pero cierto la clienta pretendía ir con los brazos de los limpias levantados para que la limpiasen mejor...
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-Trabajando un día en la Hyundai me ocurrió un caso bastante gracioso con un cliente. Me pidió un “filtro con forma de seta”, para su Hyundai “Lametra”. Tras investigar un poco lo primero que descubrí es que el modelo del coche (el cual me sonaba, pero yo sabía que no existía) era un Hyundai S-Coupe, y el nombre de “Lametra” correspondía al Concesionario donde este señor había comprado el coche. En cuanto al filtro “con forma de seta” resultó ser el filtro de combustible...
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-En otra ocasión, en la Hyundai, mis compañeros de ventas vendieron un Hyundai Coupe a una familia gitana. El coche era el regalo de cumpleaños para el hijo pequeño, que cumplía 17 años. La familia hizo la operación en apenas 24h, se quedaron con un Coupe 2.0 16v negro que teníamos en la exposición, y tras entregar una señal quedaron en entregar el coche un par de días después, y estos señores dijeron que pararían el resto del coche en mano, el mismo día que lo recogiesen (aproximadamente unos tres millones de las antiguas pesetas).
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El día que lo entregaron vinieron toda la familia (cerca de 15 personas ) y la sorpresa saltó a la hora de pagar, cuando todas las mujeres de la familia empezaron a tirar de sujetador para sacar fajos de billetes que llevaban ocultos allí.
Tras contarlo se comprobó que aún faltaban unas 400.000 pesetas, y cuando mi compañera se lo comentó al padre del chaval, este dijo que no había ningún problema, se acercó a una furgoneta en la que habían venido, y de allí cogió un par de sacos de basura. Allí había el resto del dinero, en monedas. Era algo digno de ver, mis compañeras de administración vaciaron un cajón y se pusieron a contar, mientras el Padre volvió a ir a por otros sacos, y cuando acabaron de contar se los dieron a las chicas. Se trataba de sacos de ropa de marca totalmente nueva (con etiquetas y todo), para que cogiesen lo que quisieran, e imitaciones de perfumes gratis.
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-Una de carrocería. A un compañero se le olvidó montar la traviesa y el absorbedor de paragolpes de un Hyundai Lastra, pero si que montó el paragolpes. Cosa inexplicable, pues para montarlo primero hay que montar estas otras piezas y sobre ellas anclar el paragolpes. Aún no sabemos como narices lo consiguió.
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-O esos maravillosos clientes que no recuerdan la matrícula de su coche, el modelo o incluso el número de puertas que tiene su vehículo, teniéndolo que preguntar a la amiguita de turno que viene a hacer compañía. Eso en el mejor de los casos, por que cuando no te dicen:
-Quiero una pieza para mi coche. (evidentemente)
-Si, ¿y que pieza es?.
-Pues un filtro de aceite (bieeeeennn)
-Vale, ¿y cual es su coche?
-Pues... Un Rover (AAAhhh!!! Vaaaleeee, y seguro que tiene cuatro ruedas)
-Pero... ¿qué modelo?
-Un 200 no se que...
-Bien el 200 puede ser de hace 1 ó 15 años, expecifíqueme un poco más... ¿es gasolina o diesel?
-No se, si son todos iguales...
-Mire por favor, facilítenos el bastidor o los datos del coche, y así no habrá problema.
-Pues anda que no piden cosas pa una mierda de filtro, es que no tenéis ni puta idea, ya te he dicho que son todos iguales...
-Vale, en tal caso, cual de estos diecisiete filtros le doy...
Para matarlos!!!!!
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Y hasta aquí la primera entrega de anécdotas, en un par de días os colgaré la segunda tanda, espero que os guste...



